Viviendas, hoteleros y Ayuntamiento presentarán nuevas alegaciones a la propuesta de deslinde hecha por Costas

La propuesta de la Dirección General de Costas que modifica la línea de dominio público marítimo terrestre anula el deslinde iniciado en el año 64 y regresa al existente anteriormente. Esa decisión afecta en Benidorm a más de 3.000 unidades (viviendas y de alojamientos turísticos) sin posibilidad de realizar ningún tipo de obra en sus fachadas además de que consideran que no es justa. Por ello, los afectados, hoteleros y Ayuntamiento han decidido presentar alegaciones contra ese deslinde planteado por el Ministerio de Medio Ambiente.

Cuando se conoció la decisión del organismo marítimo, el Consistorio ya presentó sus alegaciones a esta cuestión además de alguna comunidad de propietarios. Fueron denegadas excepto dos de ellas, la del hotel Selomar y el bloque de apartamentos junto al hotel Colón que se salvaron de las nuevas directrices de Costas.

Ahora, los afectados junto al Ayuntamiento presentarán de nuevo alegaciones a una cuestión que la primera teniente alcalde y concejala de Turismo, Gema Amor, calificó de “atentado al modelo turístico y urbanístico de Benidorm”. La decisión llega tras mantener tanto Amor como el concejal de Urbanismo, Vicente Juan Ivorra, junto a técnicos municipales, sendas reuniones con el sector hotelero y con los representantes de los edificios de uso hotelero y residencial para hacer un “frente común” contra la propuesta de deslinde que anula el iniciado en 1964.

Tanto los empresarios como los particulares afectados han mostrado en estos encuentros su “indignación”, “malestar” y “total rechazo” a la iniciativa del Gobierno de España y han decidido presentar alegaciones de forma conjunta. “Estamos ante un decisión gravísima, una auténtica barbaridad que quiebra un modelo que parte en los años cincuenta, que es pionero en el desarrollo urbanístico de España, y no lo vamos a consentir de ninguna manera”, añadió la concejala de Turismo.

La decisión de Costas delimita la ribera del mar con una servidumbre de tránsito de 6 metros y otra de protección de 20 metros, afectando a más de 3.000 unidades (viviendas y unidades de alojamientos turísticos) que no podrán realizar ningún tipo de obra en sus fachadas, condicionando la imagen de la ciudad y, sobre todo, la seguridad de los transeúntes.

Amor indicó que es “trascendental para el futuro de la ciudad” tumbar esta propuesta. “Cambiar una bombilla, repintar una farola o reformar un balcón requerirá de un trámite burocrático farragoso e innecesario entre administraciones, lo que sin duda va a provocar retrasos, y un importante deterioro en la zona más valiosa de nuestra escena urbana. No se podrá actuar en ningún sitio sin pedir permiso al Ministerio de Medio Ambiente”.

Por su parte, el concejal de Urbanismo y Medio Ambiente reveló que mediante esta propuesta, la calle Virgen del Sufragio y las avenidas Alcoy y Madrid dejarían de ser un “bien municipal”, como así se trasladó al PGOU del año 90, y pasarían a manos del Ministerio, “perjudicando al municipio y a todos los edificios afectados”.

El edil ha afirmado en un comunicado que si se lleva a efecto esta norma, determinadas propiedades “tendrían que cambiar la titularidad, pasando de manos privadas a titularidad estatal, con las correspondientes modificaciones en el registro de la propiedad y posteriores concesiones administrativas. Es demencial”.

Ivorra aseguró “no entender que Costas en su delimitación considere innecesaria para el dominio público marítimo terrestre una zona muy delimitada como son las confluencias del hotel Selomar, Bilbaíno, edificio Túgar y los apartamentos anexos al hotel Colón” y, por ello, el Ayuntamiento siguiendo ese mismo criterio, “pretende que se amplíe a la totalidad del Paseo de Levante, ya que cuenta con las mismas condiciones de trama urbana e instalaciones de servicios públicos que la planteada por Costas”.

Al parecer, ya hay precedentes en Santa Pola, Guardamar o la ciudad de Alicante donde se conservan zonas excepcionadas y, por ello, reivindicó para Benidorm esa misma consideración. Además, según el edil, existirían otras “incongruencias” en la decisión de Costas como “la excepción de la obra del edificio municipal del Torrejó de la zona de tránsito y no el resto de edificios adyacentes y que declare, sin embargo, como zona de tránsito la Punta Canfali, que es una zona por la que no se puede transitar”. Y es que es “absurdo” que la zona de tránsito de Punta Canfali sean las rocas del acantilado, “intransitables, dejando afectados el hotel Villa Venecia, hotel Canfali y otros edificios residenciales”.

Viviendas, hoteleros y Ayuntamiento presentarán nuevas alegaciones a la propuesta de deslinde hecha por Costas
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