Las empresas concesionarias aprovechan la comarca para mejorar sus beneficios

Al inicio de la legislatura, con un Ayuntamiento en bancarrota y sin viabilidad financiera, se hablaba de la comarcalizacion de servicios municipales como una solución ineludible. Se querían explorar todas las vías de ahorro en la prestación de los servicios que, por ley, el Ayuntamiento debe prestar a los ciudadanos.

En ese contexto, se creó el Foro de Alcaldes de la Marina Baixa, que ha terminado como un órgano estéril que no ha cumplido ni uno solo de los objetivos por los que se reunieron los 18 alcaldes. Este Foro buscaba “aunar esfuerzos en materia de financiación, mancomunando servicios para abaratar los costes entre todos los municipios”.

Decía Agustín Navarro que era necesario hacer comarca. Mas allá de acudir a alguna procesión, no se le conoce ninguna otra actividad comarcal de relevancia. Benidorm, como polo urbano principal, debe ser impulsor de la Marina Baixa. Y a todos los municipios, especialmente, a Benidorm y a los de playa, les interesa compartir servicios para abaratar sus costes.

Han pasado más de tres años, y no se ha conseguido compartir servicios públicos como la basura, la limpieza, las playas, el agua, los anuncios o el alumbrado. Benidorm, como hermano mayor de los municipios de la Marina Baixa, debe ser el responsable de gestionar y promover mancomunidades, consorcios comarcales o alianzas municipales de servicios. Se ha perdido una legislatura. Y se ha perdido mucho dinero público.

Agustín Navarro y Gema Amor han sido incapaces de liderar ni un solo proyecto comarcal de servicios públicos.

Ahora, al salir del agobio con el Plan de Proveedores, como si no hubiera que devolver el dinero, parece que no haya necesidad de ahorrar. Ahora ya podemos volver a gastar sin que la crisis haya servido para la más mínima rectificación de los vicios y despilfarros municipales. Ha pasado la crisis y no han aprendido nada.

En cambio, las empresas concesionarias utilizan la comarca para gestionar mejor sus beneficios. Los ayuntamientos no se aprovechan de la comarcalizacion pero las empresas explotan las ventajas de compartir servicios en varios municipios de la comarca.

Hidraqua, que gestiona el agua en Benidorm, La Vila, L’Alfàs del Pi, Finestrat, Polop y Orxeta, no tiene reparo en utilizar las oficinas o las instalaciones de Benidorm para que las utilicen los ciudadanos de otros municipios y así ahorrarse plantillas y gastos. En su página web, anuncian que los ciudadanos de Polop o de Finestrat pueden ser atendidos en sus oficinas de Benidorm en la calle Gerona.

La Generala, que cuida de los parques y jardines de Benidorm, tiene instalada su nave en La Vila Joiosa, a pesar de su compromiso de situarla en Benidorm. Ha buscado una mejor ubicación para sus servicios y su negocio.

Ya es conocido que Fomento de Construcciones y Contratas, FCC, solía compartir personal y maquinaria entre Benidorm, Finestrat y a veces Polop, para la basura y la limpieza.

Sice que gestiona el alumbrado de Benidorm y de Finestrat comparte vehículos y trabajadores para dar servicio a los dos municipios, con un considerable ahorro para su negocio.

Los anuncios de Impursa se sitúan en Benidorm, en Finestrat, La Nucia o La Vila o en el Parque Temático. La misma empresa sirve para todos.

Y finalmente, la empresa R.A. Benidorm, concesionaria en monopolio de las playas de Benidorm, no tiene ningún rubor en emplear las maquinas y las furgonetas bien rotuladas con el nombre de Benidorm para limpiar la playa de la Cala de Finestrat.

En la Cala de Finestrat, en apenas 100 metros, confluyen tres ayuntamientos y cada uno tiene su contrato para gestionar lo mismo. Tres contratos a una sola empresa. Cuando menos, no tiene ningún sentido común.

Como siempre, las concesionarias hacen un buen negocio aprovechando de la proximidad de los municipios en la comarca. Se obtienen buenos beneficios compartiendo las estructuras y los equipos. Son empresas privadas que sacan beneficios de la inutilidad de los políticos, que les dejan campar a sus anchas.

Agustín Navarro y Gema Amor que “quieren hacer comarca” son incapaces de aprovechar la sinergia de trabajar con el resto de municipios. Una vez más todas las intenciones de sus huecos discursos se quedan en eso, en la vaciedad de las palabras grandilocuentes.

La Marina Baixa, con sus 200.000 habitantes y Benidorm como cabecera se merecen de una reflexión comarcal y de una unión de servicios municipales que permitan ahorrar dinero a los contribuyentes. Hay ejemplos históricos como el Consorcio de Aguas que deben servir de ejemplo, de lo que otros políticos con más sentido hicieron en el pasado.

Agustín Navarro y Gema Amor han fracasado en la utilización de la comarca como un ente único funcional, económico, turístico, social y geográfico. Es lo que tienen estos políticos de toda la vida, siempre pensando en sus intereses y no en el interés de los ciudadanos.

Las empresas concesionarias aprovechan la comarca para mejorar sus beneficios
Las empresas concesionarias aprovechan la comarca para mejorar sus beneficios

Fuente: Benidorm Magazine. Juan Angel Ferrer

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