La precariedad del sector servicios sostiene el empleo en la Marina Baixa

Como viene siendo habitual, el empleo resiste en agosto en la Marina Baixa gracias al trabajo coyuntural, estacional y precario del sector turístico. Este mes pasado ha descendido el número de personas inscritas en las listas del SERVEF en 226 personas, una cifra inferior a la que se produjo en agosto del 2013 (-260).

En cómputo interanual la reducción del desempleo se sitúa en las 900 personas, cifra ligeramente inferior a la producida en julio pasado (-934). Aún así, desde que comenzó la crisis, 2007, la Marina Baixa ha perdido 8.696 empleos. Con estas cifras se aprecia que nada ha cambiado en el mercado laboral de esta zona: el empleo sigue dependiendo de la precariedad y del monocultivo turístico. El 93’6% de la contratación ha sido temporal y el 91’4% se realizó en el sector servicios. Las políticas económicas necesarias para una verdadera recuperación económica o no existen o han fracasado de forma rotunda.

Al igual que en julio pasado, se observa una ralentización en la reducción del desempleo, lo que muestra que este sigue, al igual que el mercado productivo, estancado y sin síntomas de recuperación real. Esta situación muestra que los discursos de “raíces vigorosas” y de fin de la crisis no son ciertos. Esta reducción del paro no supone novedad alguna por lo que tratar de construir discursos de reactivación económica con estas cifras es irresponsable.

La reducción del desempleo ha beneficiado, en esta ocasión, más a las mujeres, un colectivo en el que la precariedad presenta una frecuencia inaceptable. En cómputo interanual la mayoría de la reducción del paro corresponde al colectivo de hombres y a los sectores de construcción y servicios en los que el paro baja no porque las personas encuentren empleo sino porque no renuevan su demanda cansadas de que el Servicio Público no les ofrezca oportunidad de empleo, formación u orientación alguna.

Por localidades, Benidorm (-100) y La Vila Joiosa (-87) acaparan el descenso del paro, hay que destacar el aumento del paro en l’Alfàs del Pí donde aumenta el paro en todos los sectores salvo la agricultura.

Como veíamos, la contratación se mantiene en cifras de temporalidad descontrolada. El 93’65% de los contratos han sido temporales, lo que muestra su sometimiento a la estacionalidad. No hay un compromiso de la patronal con una contratación de calidad y estable que fortalezca la productividad a medio o largo plazo. Al contrario, se han realizado 5.387 contratos para reducir el paro en 226 personas, lo que muestra la escasa duración de los contratos celebrados.

Insistimos en que no son datos que muestren síntoma alguno de recuperación productiva o laboral. Se mantiene la dependencia al sector servicios y su modelo de contratación precario en el que abundan las situaciones de explotación y la economía sumergida. Esta comarca sigue necesitando un cambio de patrón productivo, desestacionalización del sector servicios, diversificación productiva, reactivación del crédito que dé liquidez y, especialmente un mayor compromiso público en la lucha contra la economía sumergida. Mientras esta situación no cambie, dada la ausencia de políticas activas de empleo reales y eficaces, sólo se puede esperar más precariedad y más empobrecimiento para la ciudadanía.

La precariedad del sector servicios sostiene el empleo en la Marina Baixa
La precariedad del sector servicios sostiene el empleo en la Marina Baixa

Fuente: Benidorm Magazine

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