La Marina Baixa ya está en alerta por sequía

Aunque la lluvia ha hecho acto de presencia varias veces en noviembre y diciembre, la situación hidrológica de la Marina Baixa no mejora. Tanto es así que la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha decretado el estado de ‘alerta’ por sequía en la comarca, después de seis meses en estado de ‘pre-alerta’. El organismo ha tomado esta decisión tras evaluar el nivel en el que están las reservas de los pantanos de Guadalest y Amadorio y teniendo en cuenta la demanda de agua que existe en la comarca.

Según un informe de la CHJ del pasado 30 de noviembre. la Marina Baixa ha entrado en ‘alerta’ porque durante dos meses consecutivos “el índice del sistema de explotación” se ha situado por debajo del 0,30. De hecho, en noviembre se bajó hasta el 0,21 cuando a principios de año gozaba de un cómodo 0,52, un escenario de absoluta normalidad. Pero desde entonces, y sin precipitaciones, las reservas de agua no han hecho más que bajar y bajar.

Lo han hecho prácticamente al mismo ritmo que bajaba el agua embalsada en los pantanos, que desde hace meses están en sus niveles más bajos desde el año 2002. El último parte de la CHJ, de principios de esta semana, señala que el embalse de Guadalest está al 31,4% de su capacidad y que en los siete días anteriores sus reservas crecieron un 0,08% por los episodios de lluvia. Una lluvia que no ha hecho mella en el Amadorio, que sigue secándose y que en estos momentos apenas tiene embalsada un 8,88% del agua que puede acumular.

Haber entrado en estado de ‘alerta’ supone que la Marina Baixa está en “riesgo alto” de sufrir restricciones, aunque todavía no se han planteado y no tienen por qué llegar.

Eso sí, hace un mes el Consorcio de Aguas de la Marina Baixa ya informó que si la lluvia no hacía acto de presencia las reservas de agua llegarían hasta marzo, puede que algo más. A partir de ese momento sería necesario recurrir a aportes externos; es decir, a comprar agua, ya sea de otros sistemas o de alguna desaladora. El Consorcio tiene previsto reunirse la semana que viene para evaluar el informe de la CHJ y abordar las posibles consecuencias de haber entrado en estado de ‘alerta’ por sequía. Mientras se siguen ejecutando las obras de emergencia con las que se prevé ahorrar al año 2 hectómetros cúbicos de agua que hasta ahora iban a parar al mar.

Pero la situación de la Marina Baixa no es ni de lejos tan preocupante ni alarmante como la que se vive en la Marina Alta, que lleva en el estado más crítico, el de ‘emergencia’, desde mayo. Allí los problemas graves de suministro empezaron en verano. La Vall de la Gallinera estuvo un mes sin agua potable, mientras que en octubre la Diputación de Alicante constató que los pozos estaban agotados y tuvo que instalar una planta potabilizadora en la Vall de Pop. Además, la planta desaladora de Xàbia lleva varios meses a pleno rendimiento y ha mejorado sus beneficios por la venta de agua a otras localidades y el Ayuntamiento de Benissa ya ha reservado 200.000 euros del presupuesto de 2015 para comprar agua por si llegan las restricciones.

La Marina Baixa ya está en alerta por sequía
La Marina Baixa ya está en alerta por sequía

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *