El negocio de la ropa usada

Depositar ropa usada en un contenedor destinado a tal menester ha dejado de ser ya únicamente una decisión solidaria para convertirse, al mismo tiempo, en una fuente de ingresos. Habitualmente, los ayuntamientos acababan cediendo a fundaciones o a entidades sin ánimo de lucro la gestión de estos recipientes, cuyo contenido, en principio, era gestionado solidariamente, aunque incluso en este apartado se han producido episodios de fraude en la geografía española. Pero el desarrollo de la tecnología y la necesidad de los consistorios de obtener nuevos ingresos lo ha convertido en un negocio. Y debe ser lucrativo, a la vista de lo que ha sucedido en Benidorm, donde en 2014 se recogieron casi 70.000 kilos de todo tipo de material textil y calzado, una media mensual de 5.772 kilos.

Con estos números, el anterior gobierno local sacó a licitación la concesión de la ocupación de vía pública para la recogido de este tipo de material reciclable, aunque la apertura de las plicas de las ofertas que se presentaron se realizó 72 horas después de celebrarse las elecciones municipales, aunque al día siguiente de los comicios, el 26 de mayo, el PP reclamó públicamente que se paralizaran todos los procedimientos de contratación para que fuera el nuevo gobierno resultado de la nueva composición de la Corporación quien los concluyera.

Finalmente, al concurso se presentaron ocho ofertas de otras tantas empresas para explotar el servicio de contenedores de ropa usada, aunque quien realmente lo está haciendo es la que quedó segunda clasificada porque finalmente la ganadora no presentó el aval que se le requirió.

Energías Medioambientales, la que ya está explotando el servicio, pagará por cada uno de los cuatro años del contrato un canon anual al Ayuntamiento de 41.590 euros por instalar no menos de 40 contenedores de recogida de la ropa usada, a los que se irán añadiendo dos más cada una de las anualidades. Así que el contrato, que no recoge la posibilidad de ser prorrogado, supondrá un ingreso de 166.360 euros a las arcas municipales.

Para hacerse una idea de la evolución de este negocio, una empresa que se dedicaba anteriormente a la misma tarea le pagaba al Consistorio 0,03 euros por kilo recogido en los contenedores. A ese precio, los 70.000 kilos anuales supondrían un ingreso para el Ayuntamiento de Benidorm de solo 2.100 euros, 20 veces menos de lo que ha ofertado la nueva empresa.

En su página web, Energías Medioambientales, una empresa radicada en Alcorcón (Madrid), asegura que el 65% de la ropa la reutiliza poniéndola a disposición de organización sin ánimo de lucro, pero que un aproximadamente 30% de la misma que está en mal estado se comercializa y transforma en fibras industriales para otros usos.

Según la Organización de Consumidores y Usuarios, cada contenedor de ropa usada puede llegar a generar 3.500 euros al año como resultado de venderla luego por tiendas y puestos de segunda mano en países de África y Europa del Este. Esta es la razón por la que en algunas grandes ciudades han proliferado contenedores no autorizados de diversas entidades con una falsa finalidad solidaria y también uno de los motivos que ha llevado a mucho municipios a sacar a concurso el servicio.

El negocio de la ropa usada
El negocio de la ropa usada

 

http://lamarinaplaza.com/2015/11/16/el-negocio-de-la-ropa-usada/

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